DNS (sistema de nombres de dominio) crea direcciones IP a partir de los nombres de dominio. Tu navegador normalmente utiliza estas direcciones IP para cargar páginas web. Cada dispositivo de la red tiene su propia dirección IP, y los otros dispositivos utilizan esta dirección IP para comunicarse con él. Sin embargo, a veces se producen filtraciones.
Aunque tu VPN esté activada, tu dispositivo puede enviar una solicitud de DNS a un servidor equivocado y revelar el sitio web que estás visitando. Sin embargo, las filtraciones de DNS pueden producirse aunque no utilices una VPN. El sistema DNS influye en tu actividad online, por lo que es crucial acabar con posibles filtraciones de DNS.

